River Campeon, le gano a Boca y polemica...

River Plate 29 de junio de 2019 Por
River se impuso en los penales luego de que el árbitro Felipe Viola hiciera ejecutar de nuevo uno que había sido desviado por Ramos Mingo y que le daba el título a Boca: el juez de línea consideró que se había adelantado. Otra vez el Millo le ganó una final al rival de toda la vida.
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otra vez campeones frente a Boca

Boca era campeón. Ramos Mingo, la figura del partido y tambien, en definitiva, de la serie de penales, tapó con su pie izquierdo el último remate y salió directamente a festejar. Sus compañeros hicieron lo mismo desde la mitad de la cancha, al igual que Bracamonte, el DT que conseguía su segundo título en Inferiores. Sin embargo, no... ¡Penal anulado! El línea numero 2, Hugo Hartung, cobró adelantamiento del arquero xeneize. La serie siguió y, a diferencia del primer final posible, este superclásico tuvo un deselance alternativo: River terminó siendo el campeón de la Superliga de Cuarta División.

Un final alternativo, polémico y vergonzoso, en el que el árbitro Felipe Viola (dirigió bien en los 120') terminó siendo protagonista con sus líneas. ¿Qué fue lo que pasó? Primero se adelantó el arquero de River y Ramos Mingo se quejó, pero como no le dieron bolilla él también camino unos pasitos y el línea nada. Es decir, en todos los tiros se adelantaron ambos chicos, pero al final Hurtang levantó la bandera en el tiro con el que Boca se consagraba campeón. Si de hecho, luego Petroli se adelantó, tapó el tiro y lo convalidaron. ¡Un papelón!

Clima hubo desde antes de que comenzara el partido. Y fútbol, también. Los primeros 45' del superclásico de Cuarta no dieron respiro porque Boca pegó de entrada con la velocidad y la buena definición de Israel Escalante, el mejor de Boca: se metió al área tras un rechazo desde el fondo y cruzó su zurdazo para el 1-0. Pero iba a durar poco porque Patricio Núñez clavó un remate bien abajo para empatarlo.

Boca mejor parado, pero el Millo con la pelota. Desde los pies de Rosales, el equipo de Bracamonte generó juego y de hecho así llegó el segundo... Buen pase desde mitad de cancha del 10 para que otra vez Escalante quedara mano a mano y eludiera al arquero para sacar ventaja (y esta vez con la derecha, pese a que es zurdo). Aunque nuevamente, sí, iba a durar nada: Castillo, un atrevido, tiró un caño en el área y la puso bien arriba, en el ángulo derecho, para el 2-2.

Lógicamente, la expulsión de Alan Vega alteró los planes en La Paternal. Porque Boca debió replegar sus líneas, armar un bloque bien firme en tres cuartos de cancha propio y esperar a una contra, aprovechando la velocidad de Escalante. Ahí se planto mejor el Millo con Castillo como eje y con Nuñez como faro en el área.

Pero River, sin demasiadas ideas, chocó con las manos de Ramos Mingo. Y de a poquito, con el correr de los minutos y del aire, el Xeneize se fue animando pero hasta ahí (lindo tiro libre de Cañete que el 1 mandó al córner). Aunque a partir de ahí el partido se jugó en el medio pese a que Boca desaprovechó una clara contra (4 contra 2) en el final y Petroli se tuvo que estirar en la última para mandar al córner un remate del Chaco Gerzell.

El alargue fue más de lo mismo, pero con Boca mejor plantado, en su campo, pero con nas aire y garra. River, que se había quedado sin ideas y sólo proponía un toqueteo intrascendente alrededor del área rival, se acordó de ganarlo en el final... Pero Ramos Mingo tapó hasta las imposibles. De arriba, de abajo y hasta con el pecho, el arquero se Boca fue determinante. Casi tanto como el árbitro y los líneas en la serie de penales..

Fuente:ole

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