Gallardo recargado

GENERAL 13 de junio de 2019 Por
Durante la presentación del libro "Gallardo recargado"
galllibro



Marcelo Gallardo brindó una charla relajada, divertida y por momentos emotiva durante la presentación de un nuevo libro llamado "Gallardo recargado", escrito por el periodista Diego Borinsky. El técnico de River recordó una graciosa anécdota junto a Matías Biscay, ayudante de campo, durante unas vacaciones en Brasil, habló de la importancia que implicó su familia en su carrera, y también de cómo encara los balances cuando finaliza un año.

Vacaciones y balances
"Viene bien desconectar de todo, de la rutina, de ese vértigo que tiene nuestra profesión. A mí me con una semana me basta, y ahí me dan ganas de reconectarme. En cuanto a los balances que hago, son de acuerdo a cómo siento y vivo las cosas, al final del año analizo siempre qué es lo mejor para el club y para mí. No quisiera que por haber sido el técnico que viene estando hace tantos, se me mire como alguien que se perpetua en un lugar. Es algo que no siento sano, por eso hago los balances y me surgen análisis internos en donde me hago preguntas, y en función de mis deducciones puedo saber en qué lugar estoy.

 
La importancia de su familia
Mis padres han sido el pilar fundamental y por eso les cuento una anécdota sobre lo que es para mí la familia. Jamás me exigieron jugar al fútbol, nunca hubo presión, de hecho me decían que estudiara, que me desarrolle en otros ámbitos también. Por eso tuve la suerte de no sentir esa presión que sienten algunos chicos cuando detrás de un alambrado en inferiores, les gritan como locos cuando hacen algo mal. Eso me desagrada y lo paso mal. Yo cuando veo a mis hijos jugar los observo, acompaño en silencio, es lo que hicieron mis padres siempre sin la necesidad de presionarme, eso me quedó y es lo que inculco. Me siguen acompañando, a mi madre ya no la tengo, pero estuvo hasta el último día que pudo caminar. Iba a la platea, se sentaba, siempre en silencio, y fue la mejor enseñanza que tuve.

La pelea en Brasil
"Estábamos de vacaciones en Brasil, en Guarujá. Me acuerdo que estábamos en la playa, eran como las 10 am, y se arma un picado, nosotros éramos cinco y conseguimos cinco brasileros como rivales. El partido iba bien pero se fue pasando el tiempo, y de a poco se sumaba gente a jugar terminamos siendo creo 15 contra 15, y en eso el partido se empieza a poner picante. Patada iba, patada va, y Matías pegó una fuerte que pasó de largo. Y cuando de repente le dan a uno de nosotros, salta otro y toma la peor decisión, pegarle una trompada... fue una muy mala idea porque éramos cinco, y los brasileños de nuestro equipo no se metían, no me hace mucha gracias igual contarla porque fue algo que estuvo mal, pero pasó".

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